El RCD Espanyol sufrió una dolorosa eliminación en la primera ronda de la Copa del Rey este martes, al caer por 4-3 ante el Sestao River en un partido de infarto que se resolvió en la prórroga. La derrota en el Estadio de Las Llanas, con 3.346 espectadores bajo la lluvia, supone un nuevo revés para un equipo que llega al encuentro sumido en una profunda crisis de resultados en la competición doméstica.
El cuadro perico, que ocupa actualmente el puesto 18 de LaLiga con solo ocho puntos tras diez jornadas, pareció tomar ventaja pronto con un penalti transformado por Marcos Fernández en el minuto seis. Sin embargo, el conjunto local, que no se enfrentaba al Espanyol desde la temporada 1989-90, reaccionó con goles de Carrión y Ugarte antes del descanso. En una locura final, Roberto Fernández, máximo goleador del equipo esta campaña con seis tantos, empató desde los once metros en el 90, y Gabriel Moscardó adelantó a los visitantes en el 96. La alegría duró poco, ya que Laka igualó en el 98 y Jon Rojo firmó el gol de la victoria para el Sestao en el minuto 121 de la prórroga.
La crisis se agrava
Esta eliminación temprana de la Copa del Rey profundiza la preocupante situación del Espanyol, que solo ha sumado un punto de los últimos quince posibles en LaLiga. Su racha de malos resultados, que incluye derrotas ante Rayo Vallecano, Elche, Atlético de Madrid y Racing Santander, deja al equipo de Manolo González en plena zona de descenso, a 19 puntos del líder Barcelona. El entrenador fue cuestionado tras el partido y se mostró contundente en su mensaje. "No nos fijamos en la situación del rival, ni pensar en ellos, sino en recuperarnos lo mejor posible para competir, dar una buena imagen", explicó González. "Queremos que nuestros aficionados estén orgullosos y que lo disfruten".
El equipo afronta ahora un viaje clave a la Cerámica para medirse al Villarreal este viernes, en una jornada en la que la presión por sumar será máxima tras haber conseguido solo una victoria en sus últimos cinco partidos de liga. La ausencia de bajas como Kike García y Jofre Carreras, que se suman a la lista de lesionados, complica aún más la tarea del técnico para enderezar el rumbo. Con el foco puesto únicamente en la salvación, el Espanyol debe encontrar urgentemente una reacción en su calendario de partidos para alejarse del peligro.
The original report is at Mundo Deportivo
