El Espanyol apuesta por Ángel Fortuño hasta 2030

El RCD Espanyol ha dado un paso claro hacia el futuro de su portería. Ángel Fortuño renueva su contrato hasta 2030, tres temporadas más de las inicialmente previstas. El guardameta, que llegó a La21 con solo seis años, consolida su lugar en el proyecto del club blanquiazul. El acuerdo llega cuando Fortuño aún tenía un año de vigencia en su contrato, que ahora queda sellado con un vínculo hasta el verano de 2030. La directiva confía en su evolución y ve en él al relevo natural de Marko Dmitrović, portero serbio de 34 años que vive su última etapa de máximo rendimiento.

¿Por qué el club apuesta por el meta de 24 años?

El Espanyol no escatima en confianza con Fortuño. El joven guardameta, formado íntegramente en la cantera perica, debutó con el primer equipo la pasada campaña y ya suma minutos en partidos oficiales. Su renovación refleja la apuesta institucional por la cantera, un sello distintivo del RCDE Stadium. Dmitrović sigue siendo clave ahora, pero el club debe planificar el relevo. Fortuño, con 24 años recién cumplidos, aún necesita rodaje en élite. La dirección técnica evalúa dos caminos: darle minutos progresivos en el primer equipo o buscarle una cesión para que gane experiencia.

Cesión: la opción más probable para Fortuño

El Espanyol prefiere no quemar etapas. Aunque el meta tiene ficha en el primer equipo, su participación es limitada con Dmitrović en la portería. Una cesión en busca de minutos parece la vía más lógica. La renovación allana el camino. El club puede cederlo con la seguridad de que, al menos hasta 2030, Fortuño seguirá vinculado a la entidad. El objetivo es claro: que vuelva con más bagaje y listo para asumir mayor responsabilidad.

De benjamín a meta del primer equipo

Fortuño llegó a La21 con seis años y escaló todas las categorías inferiores. Su progresión ha sido constante, desde los benjamines hasta el filial en LaLiga2. El salto al primer equipo llegó en la temporada 2025-26, donde ya disputó encuentros oficiales. El club no oculta su satisfacción. La renovación hasta 2030 no es solo un contrato, es un compromiso con su desarrollo. El meta aún tiene páginas por escribir en la historia del RCD Espanyol.