RCD Espanyol ha comenzado la pretemporada con cambios significativos bajo la dirección de Manolo González. El técnico ha dejado claro su plan al excluir a cinco jugadores en el primer amistoso contra el Olot, lo que marca el inicio de una posible renovación en el equipo. El club, que terminó la temporada pasada en 11º lugar con 46 puntos (12 victorias, 10 empates y 16 derrotas), busca mejorar su rendimiento en la próxima campaña.
¿Quiénes son los descartados?
Manolo González ha dejado fuera de la convocatoria a tres jugadores: Miguel Rubio, José Gragera y José Salinas. Además, Pablo Ramón y Antoniu Roca sí estuvieron en la lista de convocados pero no vieron acción durante el partido. Estos movimientos reflejan la estrategia del entrenador para dar minutos a los jugadores que encajan en su proyecto.
¿Por qué importa para el RCD Espanyol?
La salida de estos jugadores es crucial para liberar masa salarial y permitir nuevos fichajes. Miguel Rubio y José Gragera tienen salarios elevados, lo que complica su transferencia, aunque el Burgos CF ha mostrado interés en el mediocentro. José Salinas, por su parte, podría tener una salida más sencilla, con el Málaga CF interesado. Pablo Ramón, un central, no cuenta con la confianza del técnico, y Antoniu Roca, un extremo, podría salir cedido para ganar experiencia.
¿Qué sigue para el equipo?
El RCD Espanyol necesita reforzar su defensa tras la salida de Fernando Calero. Monchi, director general deportivo, tiene la tarea de encontrar salidas para los descartados y traer nuevos jugadores. El equipo busca mejorar su rendimiento, especialmente en la defensa, donde concedió 55 goles la temporada pasada, 12 más de los que anotó (43). Con 48 puntos menos que el líder Barcelona, el objetivo es consolidarse en la parte alta de la tabla.
La pretemporada es un momento clave para definir el futuro del equipo. Manolo González ya ha enviado un mensaje claro: solo los jugadores que se adapten a su proyecto tendrán un lugar en el RCD Espanyol.
