Iñigo Pérez, el técnico del Villarreal, espera un choque de máxima agresividad cuando su equipo reciba al RCD Espanyol este miércoles en La Cerámica. El conjunto perico llega sumido en una crisis deportiva, ocupando el puesto 18 de La Liga con solo ocho puntos tras diez jornadas, y motivado por dar un vuelco tras la destitución de Manolo González.

"No espero otro partido que no sea de una agresividad muy alta, de querer salir de esta situación a nivel deportivo, de querer mostrarse, de querer cambiar la inercia", declaró Iñigo Pérez en la rueda de prensa previa. El entrenador amarillo reconoce la incertidumbre que introduce un cambio de técnico, aunque cree que el poco tiempo limita las modificaciones tácticas del rival. Sergio García se sentará en el banquillo del Espanyol de manera interina, ya que el nuevo entrenador permanente, Eder Sarabia, cumple una sanción de dos partidos.

Contexto de crisis

El Espanyol afronta el compromiso tras una eliminación traumática en la primera ronda de la Copa del Rey ante el Sestao River (4-3) y una racha de cinco partidos sin victoria en Liga. Su último triunfo data del 9 de octubre, un empate a uno ante el Málaga. Enfrente tendrá a un Villarreal que, décimo en la tabla, quiere estabilizar sus resultados en casa para sentar una base sólida. "Una vez que seamos capaces de mantener un equilibrio entre las victorias y el juego en casa, te ayuda a sentirte fuerte y sólido", añadió Pérez.

Bajas en ambos bandos

El Villarreal afronta el partido con varias ausencias importantes. Ilias Akhomach y Nathan Saliba están lesionados, mientras que Pape Gueye cumple sanción. Por su parte, el Espanyol no podrá contar con los lesionados Kike García y Jofre Carreras. El delantero Roberto Fernández, máximo goleador del equipo con seis tantos, será una de las principales esperanzas ofensivas para los visitantes, que buscan romper una mala racha que incluye una derrota por 4-1 en su última visita a La Cerámica en febrero.

El calendario es exigente para ambos, con la Liga, la Copa y la Champions League en el horizonte. Iñigo Pérez destacó que la identidad de su equipo pasa por una presión alta, siendo uno de los conjuntos que más recupera en campo rival, aunque pidió más calma en la última parte del campo para convertir la posesión en goles.

The original report is at Mundo Deportivo