RCD Espanyol cerró la temporada 2025-26 con el objetivo cumplido de asegurar la permanencia en Primera División, pero también con la sensación de que el equipo necesita dar un paso adelante en ataque para crecer en la nueva campaña. Y en ese escenario, uno de los nombres marcados en rojo por el club es el de Javi Puado. El capitán blanquiazul está llamado a volver a ser una pieza diferencial después de un curso muy condicionado por las lesiones. La temporada pasada no fue sencilla para el delantero catalán. Puado arrastró varios problemas físicos que le impidieron tener continuidad y le mantuvieron apartado del terreno de juego durante diferentes fases del campeonato. Los contratiempos físicos frenaron el ritmo competitivo de uno de los jugadores más importantes de la plantilla, algo que el RCD Espanyol notó especialmente en los momentos en los que más necesitaba desequilibrio ofensivo. Aun así, el club nunca dudó de su importancia. De hecho, el pasado verano el RCD Espanyol apostó fuerte por su continuidad y anunció su renovación hasta 2030. La entidad blanquiazul blindó así a uno de sus referentes, formado en la cantera perica y convertido en capitán del primer equipo, en una operación que fue entendida como estratégica para el presente y el futuro del proyecto. Puado lleva años siendo uno de los futbolistas más determinantes del RCD Espanyol por su capacidad para marcar diferencias cerca del área, su movilidad y su liderazgo dentro del vestuario. Por eso, la próxima temporada se presenta como una oportunidad para que Puado vuelva a tener el protagonismo que las lesiones le impidieron alcanzar durante buena parte del curso pasado. Para Manolo González, contar con un Puado sano supone elevar automáticamente el nivel de la plantilla. El técnico necesita jugadores capaces de decidir partidos y de asumir responsabilidades ofensivas, y el capitán encaja perfectamente en ese perfil. Además, su experiencia en el club y su conocimiento del entorno le convierten en un futbolista fundamental también en el aspecto anímico y competitivo. El reto ahora es claro: dejar atrás un curso marcado por los problemas físicos y volver a ver a ese Puado decisivo que tantas veces ha tirado del equipo. Si consigue encadenar continuidad y recuperar sensaciones, el RCD Espanyol tendrá mucho ganado de cara a una temporada en la que el objetivo ya no será solo sufrir para salvarse, sino competir con más ambición en Primera División. El RCD Espanyol está trabajando para mejorar su ataque y Puado es una pieza clave en ese proceso. Con su renovación hasta 2030, el club ha demostrado su compromiso con el jugador y su importancia para el proyecto. Ahora, Puado debe trabajar para recuperar su nivel y ayudar al equipo a alcanzar sus objetivos. La próxima temporada será crucial para el RCD Espanyol y Puado es uno de los jugadores que puede hacer la diferencia. El equipo necesita mejorar su ataque y Puado es una de las opciones más prometedoras. Con su experiencia y habilidad, puede ser un jugador clave para el RCD Espanyol en la próxima temporada.